Todavía recuerdo como sucedió... Aquel viernes que conocí a tu tía en el frontón. El dia anterior pedí una pizza, de esas que no solo te traen la pizza caliente, y la telefonista con su sensual voz que con tan solo decirte "Gracias por llamar a Dominos Pizza..." ya te viniste en Doch porque Hummer no tienes. Pero empecemos por el principio y cuando termine... me callo.
-¡Moni, ya esta el café mi amor!-. Le grite a aquella chiquinena rockera clon mexicana región 6669 de Lauren (baterista de Vagiant); No pasaban mas de las 8 A.m. cuando despertábamos de una tremenda Cyber Pachukisa bailada Pasagüero.
Ella, tan hermosa y glammer como siempre, había despertado de aquella cama King Size que llena de incienso, velas de color, Smirnoff y Malibu, hacían fuego en la habitación.
Entra a la cocina, con su cabello azulmente-alborotado, una sudadera rota de KISS, y sus pantys ligeros (color azul cielo con líneas verde claro y diseño de Mary Kanker).
Me saludaba con un beso en la boca y un agarron ligero de huevos hechos al gusto que estaban en el sartén retorciéndose por el aceite, como la cara de un bebe chupando limón.
Tres de la tarde. Había llegado el Aldo para echar el coto bien con Agustín Lara, porque moni ya se había ido. Y pues ¿que son unos juegos de Xbox sin pizza?
Me encontraba en el teléfono pidiendo una pizza; La telefonista me contesto con una sensual voz, hasta pensé que había marcado sin querer a una nueva hotline.
Después de un rato, pero sin pasar de los 30 min., llego el joven pizzero que en los bajos mundos de repartidores, era conocido como “El Pizzero Suicida”.
Si, el bajo mundo de los repartidores; Tienen su propia mafia, como los italianos.
Recuerdo que una vez andaba por la Gustavo Baz y me toco ver una persecución de dos repartidores de pizza que iban en su moto tras una Xtrail color arena, y tras ellos venían como 6 patrullas de Naucalpan, Tlalnepantla y Azcapotzalco. Todo al ritmo de “chavo reactivo” porque “car chase” estaba ya muy choteado.
Yo no tenia ni idea de porque la persecución; Pero los pizzeros estaban choque y coloqué contra la xtrail. Venían hechos la madre por la Gustavo Baz, valiéndoles verga todo;
Las patrullas sonando sirenas a volumen cero, tirando balazos;
de pronto se suben por el puente que esta en el desnivel en el cruce de la vía Gustavo Baz y la Calzada San Agustín, todos hechos la madre en una noche lluviosa. Una patrulla resbala, sale disparado y se estampa contra la sex shop que había a un costado.
La explosión fue enorme;
De repente, del techo del sanborns aparece una Harley Davidson color negra con detalles rojos. Era un chico con mascara que llegaba hasta la nariz, de color negra con una cresta roja;
Tenía puesto una camisa negra sobre una playera de la Cajeta de Uva; unos jeans madreados y unos vans. Y empezó a perseguir a los dos pizzeros.
La persecución siguió por todo el puente de la Gustavo, aun recuerdo aquellos estallidos, aquel ruido interminable. Como si fuera una película de acción escrita por Frank Miller.
Bueno, les contare una breve historia. Es conocido como el pizzero suicida debido a que el no le teme a la muerte, hace malabares y cosas extremas, además entrega la pizza a tiempo y siempre caliente. Es tan cabron que no agita los refrescos al hacer sus acrobacias;
Tan chingon que deja pendejo al Ibol, Canibol y al Ghost Raider.
El pizzero suicida vino a entregar nuestro pedido con exactamente 1 min. de que pasara la hora marcada. Al momento de pagar, me dijo que no tenía cambio y ps yo tampoco. Y ahí me tienen en chinga corriendo hasta la tienda, Aldo se quedo en la puerta como empeño.
-Y… ¿es difícil ser pizzero?-. Pregunto Aldo. –digo, no todos te dan propinas, estar en la moto supongo que es peligroso-
El pizzero respondió con una mirada intimidante e incomoda para el Aldo.
Todo era silencio, el pizzero no era de muchas palabras o más bien… antipático.
-ahorita regreso, voy con Satanás-. Dijo el pizzero con una voz grave. Que desapareció a la mitad de la calle en un estallido, dejando un camino de fuego en el pavimento.
Así como el de volver al futuro.
Regrese y Aldo estaba frikeado; cuando le pregunte que donde estaba el pizzero, Aldo me contesto tartamudeando que había ido con Satanás.
Ps chido, la pizza había salido gratis.
Justo cuando le iba dar la primera mordida, tocan a la puerta.
Era el pizzero de Dominos amigo de Satán que venia por el pago y dejar la catsup.
Con miedo y hambre nos acabamos la pizza pues con tantas oleadas de locust, y el sustillo de nuestro encuentro con el joven pizzero, pues como no iba a tener hambre...