Esta es una historia chiquitita. De una pobre elefantita que un 14 de Febrero decidió por suicidarse pues sintió que abandonada por su macho en el zoológico esta vida no era vida no era vida y que tan solo era un asunto de meterse su trompita allá en el ano paquidermo para así con unos pedos El volarse de volada y como va la mera tapa de los sesos y de pronto se murió. ¿O prefieren de la de la perra bartola que menea la cola?Bueno, bueno sigamos la historia de tu tía.
Viernes. 6 de la mañana debo ir a la escuela, ¡ay que pinche hueva ya me tengo que parar!
Abro las cobijas y veo a moni roncar, miro para abajo y ya quiero desayunar; Cojo me levanto me voy a la escuela.
Me encontraba parado en la esquina, viendo como los papas llevan a sus hijos a sus respectivas escuelas, viendo como todos le hacían el feo al repartidor de periódico independiente, cmo la gente con hueva y deprimidos van a su respectivo trabajo.
Cuando de repente llego un bizcocho recién salidito del horno con su sudadera de Daft Punk.
¡Pero que freakenena estaba ante mis ojos! no era lo que había soñado pero tenia su tierna mirada apasionada.
Justamente cuando iba allegar a echarle el verbo mi celular empieza sonar:
“Get up, stand up, stand up for you Rights…”, era mi ex chica reggae.
Me deseaba un buen día y que esperaba verme con ansias.
-¡Bah! Pamplinas-. Como diría Mr. Scrooge.
¿Qué? ¿Y la chica Daft punk? ¡Chingada madre!
Una vez en la escuela, veía como todos organizaban sus fiestas en antros, casas; Y los más mamones, hasta se iban a Acapulco ida y vuelta.
Echando el taco de ojo con una chava gordibuena (De esas que realmente se antoja llevártelas a la cama y calmar tu sed con algo tan salvaje que el colchón no aguantaría tanto rebote. Sin ser despectivos) apareció a mi enfoque visual y de la nada, la chica rasta san mateo.
Que lo único que decía era:
-Kike, Kike, Kike, Kike, Cesar… Pagad al Cesar lo que es del Cesar y a Kike lo que es de Kike-.
Era lo único que escuchaba de aquella chica rasta san mateo que en su interior crecía una chava fresa. Quien sabe que habría pasado últimamente pero al parecer le implantaron un huevo en el estomago, y dentro de ella crecía un pequeño Alien pero fresa.
Que iba hacer de aquella Rastafari que al mundo quiere cambiar;
Aquella rasta que me grito románticamente: ¡En esta selva salvaje, rasta es mi vicion y yo te voy a cuidar!
Aquella rasta que me pidió mi risa, con su sonrisa ancha y la lluvia en su pelo, que con su caminar iluminaba todo, y que con su visión intento mostrarme la injusticia del mundo.
-Yo se que nada me pides, y mi corazón yo te puedo dar-. Le conteste mientras me perdía en su inocente y ecologista mirada.
Pero la vida es eterna hasta en 5min perdidos en su verde pupila, su amarillo iris y su rojo corazón.
Igual fue ese tal Kike (que les comento es novio de la capital de Japón) fue el culpable de poner aquella bomba de tiempo. Que poco faltara para que estalle y cambie su verde, amarillo y rojo; Por unos lentes D&G, una camioneta ultimo modelo y en ves de ir a Rastatlan ira a Las Vegas (antro de Satélite). Dejara de escuchar a Alika quien llego hacer su ídolo alguna vez y se pondrá a bailar al ritmo de Flo Rida.
Pero… De las entrañas mismas del cuerpo de Gabriela, surgió un grito violento que invita al exceso y al reventón.
-¡Saca!-. Me decía.
-¿Saca?, ¡Saca! Para mí-. Le conteste. Yo saque las uñas, estaba erizo.
-Saca, sacatito…- decía ella. Pero yo estaba pelas.
Después de un rato de “Saca y no la guardes” se metió lo que pudo. Hasta varitas de incienso por el ano paquidermo.
Échate te otra-. Dijo ella.- no hay que despertar mañana.
-¡Saca! ¡Saca! ¡Saca!...-. Insistía ella con un tono orgasmeante y excitante.
-Saca..bo-. Le conteste.
Y ella cordialmente me contesto.-¡Sacate a la goma para borrarte!-.
y salio corriendo como si el Babylon estuviera tras ella.
Pasan las horas, mi cabeza gira y da vueltas y rueda girando, gira y da vueltas y rueda y rueda. Me daban ganas de visitar al monstruo del escusado, cantar Oaxaca.
Me arrastro contra la taza del baño y… ¡HOLAMAÑANA!
Así es, empecé a cantar el intro de “Las Persianas” de la Cafher Tacvba.
Saludo al arroz con mole, al gansito y al redbull, los cacahuetes Mafer de limón. Sale un vaso de Jack Daniels.
¿Eso que flota es flan? Escupí hasta el palillo de dientes con sabor a Mars.
Salgo del baño para poder remojarme la cara y quitarme ese acido sabor de la boca… ¿Qué? ¿Que chingados? ¡Ay cabron!
Una televisión en el espejo pegada en el espejo. Solo transmitia la imagen de un vórtice profundo, hipnotizante. Empecé a escuchar unas voces que me susurraban al oído:
-cha cha, cha cha, chachasca, cha cha, cha cha, chachasca, chachachachacha cha cha-.
De repente empiezo a escuchar como una mosca volaba alrededor mió, se metía por mi oreja izquierda, volaba dentro de mi cabeza y salía por la derecha.
Escupo un gargajote tratándole de dar aquella mosca.
Preparen, apunten… ¡Fuego!
¡PUNG! La mosca ni lo vio venir.
La mosca al caer hacia un sonido raro, como el estribillo de una guitarra, una tarola empezó a sonar en el baño, del espejo aparece una mano que me jala hacia dentro del espejo, haciéndolo estallar y romperse en mil pedacitos
haciendo gritar unas trompetas al momento. Empecé a caer en ese abismo televisivo; no veía lilas, ni rosas, no veía lindas mariposas, veía humo, moscas, cosas nada graciosas.
Mientras sentía como caía en un abismo de color azul con puntos blancos y los pedazos de vidrio que caían conmigo… de fondo se escuchaba “Odisea 2001” de Titán.
Que pinche mal viaje, termine tirado en el piso.
Y ahí vienen los residuos de vomito, de regreso al escusado.